Tendencias tecnológicas que necesitarás en tu empresa en 2018

Hay dos momentos clave en el año que dan el pistoletazo de salida de las listas sobre las tendencias que marcarán el próximo año; cuando comienzan a formarse colas en Doña Manolita, y cuando los supermercados comienzan a exhibir, ufanos, los primeros turrones.

Por ello, te traemos una recopilación de los avances tecnológicos que se convertirán en el elemento diferenciador de las empresas en este próximo 2018. Avisamos: serán tecnologías disruptivas.

Y si decimos que son disruptivas es porque estas tecnologías prometen cambiar el actual paradigma de negocios: el impacto en la forma de gestionar la información del cliente, de comunicarse, de vender y atender (tanto online como offline), de gestionar inventario, la cadena de suministro, mantenimiento de maquinaria… es real e inminente, con implicaciones en toda la cadena de valor de una empresa. Tanto es así, que muchas voces (como el Instituto de la Economía Digital de ESIC Business & Marketing School) alertan ya de la pérdida de competitividad de aquellas empresas que no incorporen a su día a día la inteligencia artificial (IA) y sus productos, entre otras tecnologías.

Según Gartner, una de las principales consultoras tecnológicas del mundo, estas tendencias se agrupan en el ecosistema conocido como Intelligent Digital Mesh.

Intelligent

La inteligencia artificial y el machine learning han alcanzado un punto decisivo en el que van a continuar su desarrollo de manera exponencial, conectándose a cada servicio, aparato, o aplicación. Ya no se limitan a ejecutar instrucciones predefinidas, sino que aprenden, se adaptan, y potencialmente actuarán de manera autónoma.

Inteligencia Artificial (IA) y Machine Learning (ML)

Inteligencia Artificial y Machine Learning siguen evolucionando a pasos agigantados, e incluyen tecnologías como el deep learning, redes neuronales, y procesamiento del lenguaje neuronal. Los sistemas más avanzados son capaces de comprender, aprender, predecir, adaptarse, y operar de manera autónoma. La combinación de un crecimiento paralelo del procesamiento, junto con avanzados algoritmos, y grandes conjuntos de datos dan lugar a esta nueva era. Experiencia del cliente, marketing y segmentación, e inventario y optimización de la cadena de suministro son sólo algunas de las áreas que se podrían ver optimizadas con esta tecnología. De hecho, las aplicaciones de machine learning prácticamente podrían adaptarse a tantas situaciones como datos con los que contemos.

Apps inteligentes

En muy poco tiempo, todo software incluirá inteligencia artificial en alguna de sus fases. En particular, aplicaciones inteligentes que incluyen asistentes personales virtuales. Si bien estos asistentes tipo Siri o Cortana son ya casi parte de la familia, los asistentes aplicados a negocio vienen dispuestos a hacernos la vida (laboral) más fácil; priorizar emails o subrayar contenido e interacciones importantes serán algunas de sus tareas. Las apps inteligentes nos aconsejarán incluso sobre cómo invertir nuestro dinero de la manera más interesante posible. Además, estos programas presentan una nueva capa intermediaria entre las personas y los sistemas, transformando la naturaleza del trabajo, e incluso el espacio de trabajo. Así pues, cualquier software puede verse enriquecido con IA, desde herramientas de seguridad hasta sistemas de planificación de recursos empresariales, todo ello a través de unas interfaces muy inmersivas, conversacionales, y de gran continuidad.

Cosas inteligentes

Y no, no hablamos del Internet de las Cosas (IoT), sino de cosas verdaderamente inteligentes, como robots, drones, o coches inteligentes, o una batidora. Se trata, pues, de objetos que efectivamente incluyen la conectividad en su idiosincrasia, pero que presentan, además, IA. De esta manera, interactuarán de manera más eficiente e inteligente tanto con otros objetos de su entorno como con las personas. Con el progresivo avance de la tecnología, veremos cosas inteligentes en numerosos entornos: en casa, en la oficina, el ejército, la fábrica, en un hospital, o en el campo. Toda esta maquinaria, además de estar interconectada, se “comunica” entre sí, colaborando para cumplir tareas, ya sea de manera independiente o bajo instrucciones dadas por humanos.

Digital

El segundo pilar de la tecnología que se avecina. Las fronteras entre el mundo digital y el físico cada vez se difuminan más, creando nuevas oportunidades de negocio.

Realidad virtual (VR), realidad aumentada (AR), y realidad mixta (MR)

Estas tecnologías, aunadas con plataformas conversacionales, transforman la manera en la que los clientes interactúan entre ellos, con la compañía, y con los sistemas de software, creando una experiencia cliente mucho más exclusiva e inmersiva.

La realidad virtual puede ser usada, por ejemplo, para simular escenarios o experiencias, y su uso es ya muy popular en touroperadores y agencias de viajes.

La realidad aumentada, por su parte, permite fusionar el mundo virtual y el real, superponiendo gráficos en el mundo real. Sectores como las ingenierías, eventos, o educación son solo algunos ámbitos que se verán beneficiados. La realidad mixta, por su parte, es un híbrido entre la realidad virtual y la aumentada. Este enriquecimiento de la realidad ha sido ya probado, por ejemplo, en sanidad, donde un equipo médico del hospital Gregorio Marañón se sirvió de ella para operar exitosamente un tumor. Todas estas aplicaciones se verán potenciadas con la democratización de las gafas de realidad virtual, disponibles ya en multitud de comercios en un amplio espectro de marcas y precios.

Gemelos digitales

Muy pronto, billones de cosas estarán representadas por sus “gemelos digitales”, su alter ego representado por un software dinámico. Así, el gemelo digital sirve para analizar y simular las condiciones del mundo real, mejorar operaciones, probar cambios, y aportar valor. La proliferación de estos gemelos requerirá un cambio cultural: los profesionales que hoy velan por el buen funcionamiento de maquinaria y equipos deberán trabajar, codo con codo, con científicos de datos. Se estima que gracias a los gemelos digitales se ahorrarán billones de dólares en operaciones de mantenimiento. Especialmente interesante resulta tener gemelos digitales en medicina, donde se podría simular en el alter ego digital de uno mismo, por ejemplo, cómo nos afectaría una operación, a la vez que aportan valiosos datos médicos y biométricos.

Blockchain

En el campo de las finanzas esta tecnología permite que las transacciones de valor con bitcoins (o cualquier otro token) se reagrupen secuencialmente en bloques, mediante transacciones transparentes y automatizadas. Si el sector financiero basa numerosas operaciones en el blockchain es precisamente por el alto grado de seguridad que ofrece: las bases de datos se replican en cientos de nodos por todo el mundo, y aunque uno de estos nodos desaparezcan, la información permanece intacta. Numerosos ámbitos se beneficiarán también de esta tecnología, aparte de las finanzas, como son las aseguradoras, la automoción, o la medicina, que podría comenzar a almacenar nuestros datos biométricos muy pronto.

 

Mesh

Mesh, o red, alude a conexiones dinámicas entre personas, procesos, cosas, y servicios en ecosistemas digitales. A medida que la red evoluciona, la experiencia de usuario cambia, por lo que la tecnología y la arquitectura de seguridad deben cambiar también.

Sistemas conversacionales o bots

Los bots se pueden clasificar desde los más simples e informales por voz o texto, del tipo “¿qué hora es?”, hasta interacciones más complejas, como aquellos que permiten resolver aventuras de Piratas del Caribe con el bot que desarrollamos en Intelygenz para Facebook.

Arquitectura de seguridad adaptativa

La evolución de una red digital inteligente hace que la seguridad deba volverse fluida y adaptativa. La seguridad en un entorno IoT (Internet de las cosas, por sus siglas en inglés) es particularmente desafiante, y los equipos de seguridad necesitan trabajar de manera conjunta con arquitectos de aplicaciones, soluciones, y negocios, para incorporar la seguridad desde las primeras fases de un producto IoT. Las técnicas tradicionales de seguridad basadas en la propiedad y en el control antes que en la confianza no funcionarán en un mundo digitalizado. Esta necesidad de trabajar de manera flexible y en constante colaboración con otros perfiles se ajusta muy bien a la metodología DevOps. En Intelygenz hemos desarrollado el primer máster presencial de España para que te formes en esta tendencia que ya en el 2017 ha irrumpido con fuerza.

Gartner no es la única consultora que apunta en esta dirección; Frost & Sullivan también señalan a la inteligencia artificial como la vía para la competitividad, y numerosas compañías han adoptado ya sistemas de asistentes virtuales y sistemas conversacionales.

Todas estas tendencias nos dejan vislumbrar un 2018 aún más interconectado y smart, un 2018 que requiere de una gran capacidad de adaptación al cambio y una gran flexibilidad. ¿Estás preparado?

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